Fantasía Vs la Nada… ¡y va ganando la Nada!

El mar, ¡qué lugar tan uno mismo!

Escucho más a menudo de lo que quisiera y sobre todo por gente muy joven: estoy aburrid@ o en su variante más patética: estoy obstinad@. Realmente eran incomprensibles para mí esos estados hasta que de tanto chocar con oírlos no me quedó más remedio que prestarles atención.

No me demoró mucho en llegar una respuesta. Aquello no era más que algo ya muy recurrente en la sociedad moderna pero que viene acechando al ser humano desde probablemente que apareció: el vaciamiento. Sí, el aburrimiento sólo es un síntoma de algo más profundo: que no hay mucho dentro y se trata de completar con fuentes externas. Por eso es muy frecuente que los aquejad@s suelan andar buscando compañía o simplemente, salir de sus 4 paredes porque sí.

Todos hemos vivido algún momento en que cambiar, moverse ha sido como la necesaria bocanada de aire que refresca y pone la circunstancia en perspectiva o al menos, distrae del mal rato. Tampoco tener amigos y frecuentarlos es precisamente algo malo. El punto de giro está en que en los casos que refiero se percibe notablemente el carácter ansioso de salir de la casa o de buscar compañía. En la mayoría de los casos NO PUEDEN ESTAR SÓLOS o TRANQUILOS EN CASA y creanme no me refiero solo a adolescentes y jóvenes muy jóvenes, donde estas tendencias son perfectamente normales de esas etapas, también hablo de ADULTOS. Gente que veo en los parques sin nada que hacer en la vida o supuestos fiesteros que luego de la entrada sus caras denuncian que sólo han salido… sabrá Dios por qué.

 

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