Fantasía Vs la Nada… ¡y va ganando la Nada!

El mar, ¡qué lugar tan uno mismo!

Escucho más a menudo de lo que quisiera y sobre todo por gente muy joven: estoy aburrid@ o en su variante más patética: estoy obstinad@. Realmente eran incomprensibles para mí esos estados hasta que de tanto chocar con oírlos no me quedó más remedio que prestarles atención.

No me demoró mucho en llegar una respuesta. Aquello no era más que algo ya muy recurrente en la sociedad moderna pero que viene acechando al ser humano desde probablemente que apareció: el vaciamiento. Sí, el aburrimiento sólo es un síntoma de algo más profundo: que no hay mucho dentro y se trata de completar con fuentes externas. Por eso es muy frecuente que los aquejad@s suelan andar buscando compañía o simplemente, salir de sus 4 paredes porque sí.

Todos hemos vivido algún momento en que cambiar, moverse ha sido como la necesaria bocanada de aire que refresca y pone la circunstancia en perspectiva o al menos, distrae del mal rato.

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